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La bisagra que se endurece y acaba partiendo la tapa del portátil
Casi nunca se rompe la bisagra. Lo que se rompe es el plástico al que va atornillada, y por eso el problema empeora solo con abrir y cerrar el equipo.
7 min de lecturaEquipo técnico de BestFixing
Muchos iPad que llegan al taller «muertos» sólo estaban muy descargados y con un cargador demasiado flojo. Otros tienen algo serio, y conviene saber distinguirlo antes de seguir enchufándolo.
Un iPad que no da señales asusta más que un teléfono, porque no hay tantas cosas que probar en casa. Pero el orden de comprobaciones es corto y buena parte de los casos se resuelven sin abrir nada. Empieza por arriba.
Es la diferencia que más equipos manda al taller sin necesidad. La batería de un iPad es varias veces mayor que la de un iPhone, y cuando se queda a cero del todo el equipo entra en un estado de protección del que sale despacio: primero acumula carga suficiente para arrancar y sólo entonces enciende la pantalla.
Traducido: un iPad muy descargado puede pasar un buen rato enchufado sin mostrar absolutamente nada. Ni el rayo, ni el icono de batería, ni brillo. La mayoría de la gente lo interpreta como «está muerto», desenchufa a los diez minutos y prueba otra cosa.
Si tu iPad lleva días o semanas apagado en un cajón, la primera comprobación no es técnica: es paciencia. Enchúfalo con un cargador que sepas que funciona, déjalo tranquilo un rato largo y vuelve después.
Un iPad consume bastante más que un teléfono. Con un adaptador pequeño puede pasar algo que despista mucho: si el iPad está encendido, gasta casi lo mismo que le entra, así que la batería no sube o incluso baja aunque el sistema diga «Cargando».
Qué hacer para descartarlo bien:
Si el iPad revive con otro cargador, has terminado. Es más común de lo que parece.
Un iPad puede quedarse colgado con la pantalla en negro y el equipo encendido por dentro. Parece que no enciende, pero sólo está bloqueado. El reinicio forzado descarta esto sin riesgo y no borra datos ni ajustes.
Aguanta aunque parezca que no pasa nada; puede tardar más de lo que crees. Y si el equipo venía muy descargado, enchúfalo primero y dale un rato antes de intentarlo: sin batería suficiente no hay reinicio que valga.
Un iPad que vive en una mochila acumula pelusa en el fondo del conector. Cada vez que enchufas el cable la compactas un poco más, hasta que el conector deja de llegar al fondo. El síntoma típico es «carga sólo si sujeto el cable en cierto ángulo» o «va y viene».
Con el iPad apagado, alumbra el puerto y mira el fondo. Si ves un tapón de pelusa, sácalo con un palillo de madera o de plástico, arrastrando material hacia fuera en lugar de empujarlo.
Y lo que no hay que hacer nunca:
Si no ves bien el fondo o notas los contactos torcidos, para. En un iPad el conector suele ir soldado a la placa, así que sustituirlo no es cambiar un flex: es un trabajo de microsoldadura y conviene no complicarlo antes de tiempo.
Este es el caso serio, y es fácil de reconocer si sabes qué mirar:
Si reconoces algo de esto, deja de cargarlo. Una batería de litio hinchada está generando gas, y seguir metiéndole corriente es exactamente lo que no conviene. Nunca intentes empujar la pantalla para que vuelva a su sitio, y nunca perfores ni dobles la batería: perforar una celda hinchada puede provocar fuego. Tampoco lo dejes en una mochila apretada ni al sol dentro del coche.
Llévalo a que lo abran y le retiren la batería. Cambiarla a tiempo cuesta bastante menos que cambiar batería y pantalla, que es en lo que acaba si el marco sigue cediendo.
Dos pantallas distintas que la gente confunde:
En el modo recuperación tienes una opción intermedia que mucha gente desconoce: al conectarlo, el ordenador ofrece Actualizar además de Restaurar. Actualizar reinstala el sistema conservando los datos; restaurar los borra. Prueba siempre actualizar primero, y si dentro hay algo que no está en ninguna copia de seguridad, no restaures: pregunta antes.
Cuando ni actualizar ni restaurar lo resuelven, el fallo ya no es de software. Ahí lo que toca es medir consumo y líneas de arranque en la placa, y eso es el terreno de la reparación a nivel de chip: se repara el componente concreto en vez de descartar el equipo entero.
Cambia el orden de todo. Un iPad que se ha caído puede tener el marco de aluminio doblado y un conector o un flex trabajando forzado; uno que se ha mojado tiene corrosión avanzando por dentro aunque hoy parezca que va. El aluminio disimula el agua muy bien, y por eso los iPad mojados llegan tarde.
En ambos casos, no insistas con la carga. Aplicar corriente a una placa con humedad es lo que convierte un susto en una avería seria. Lo que sí conviene hacer en la primera hora está paso a paso en qué hacer con un dispositivo mojado.
Aquí toca ser honesto, porque un iPad no es barato de reparar. El cristal y el panel van laminados en los iPad Pro y Air, y la batería va pegada al chasis: son reparaciones de tiempo y de pulso, y eso se nota en el presupuesto.
La regla práctica que usamos:
Puedes ver qué mueve el precio en nuestra página de precios y qué revisamos antes de dar presupuesto en la página de reparación de iPad en Barcelona. Y si al hacer números te asalta la duda de fondo, la tenemos desarrollada en reparar o comprar uno nuevo.
Cuando lo traigas, cuéntanos dos cosas: qué hace exactamente al conectar el cable y si en algún momento se cayó o se mojó. Con eso el diagnóstico empieza mucho más cerca del final.
Equipo técnico de BestFixing
Somos el equipo del taller de BestFixing, en Carrer de Fontanella, 14, bajos · 08010 Barcelona. Reparamos equipos Apple desde 2015 y llevamos más de 2.300 equipos pasados por el banco de trabajo.
Lo que contamos aquí sale de lo que vemos cada día: tenemos laboratorio de microsoldadura propio y reparamos la placa a nivel de chip en lugar de sustituirla, y hacemos la recuperación de datos en el propio taller, sin que el equipo salga de aquí. Cada reparación sale con 12 meses de garantía por escrito sobre la pieza y la mano de obra.
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Bastante más de lo que la mayoría aguanta. La batería de un iPad es varias veces mayor que la de un iPhone, así que si se ha quedado a cero y lleva días apagado puede pasar un buen rato enchufado antes de mostrar nada en pantalla. Déjalo con un cargador que funcione y no lo toques hasta pasado un rato largo, y sólo entonces intenta encenderlo.
Carga, pero puede no ser suficiente. Un iPad pide bastante más corriente que un teléfono, y con un adaptador pequeño la carga se arrastra o ni siquiera compensa el consumo del equipo cuando está encendido. Para un iPad que se ha quedado a cero conviene usar el adaptador que venía con él o uno de potencia equivalente.
Depende del modelo. En los iPad con botón de inicio se mantienen pulsados a la vez el botón de inicio y el botón superior hasta que aparece el logotipo de Apple. En los iPad sin botón de inicio se pulsa y se suelta subir volumen, se pulsa y se suelta bajar volumen, y después se mantiene el botón superior hasta que aparece el logotipo. No borra nada.
Sí, y conviene tratarlo hoy mismo. Casi siempre es la batería hinchada empujando el conjunto de pantalla desde dentro. Deja de cargarlo y de usarlo, no lo guardes en una bolsa apretada y no intentes hundir la pantalla ni perforar la batería bajo ningún concepto.
Cambio de pantalla y batería, conector de carga y chasis doblado.
Reparamos la placa a nivel de chip: no enciende, no carga, sin imagen, bucle.
Cuéntanos qué le pasa y te decimos qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Sin compromiso, y el diagnóstico inicial es gratuito.
4,6 sobre 5 · 138 reseñas en GoogleCarrer de Fontanella, 14, bajos · 08010 Barcelona — pásate por Fontanella 14, junto a Plaça Catalunya