Microsoldadura y placa base
Reparamos la placa a nivel de chip: no enciende, no carga, sin imagen, bucle.
Recuperación de datos
El equipo se puede reponer; las fotos de los últimos diez años, no. Si tu iPhone o tu Mac no arranca, si el disco no monta o si has borrado algo sin copia de seguridad, cuanto antes lo traigas, más posibilidades hay.
4,6 sobre 5 · 138 reseñas en GoogleValoramos antes de cobrar · Te decimos si es viable o no

Busca el síntoma que más se parezca al tuyo, sea de Apple o no: aquí entran también los portátiles Windows y los móviles Android. Te decimos hacia dónde suele apuntar, qué conviene no hacer mientras tanto y qué reparación le corresponde.
8 síntomas
Qué suele ser. A veces es cosa del sistema y se resuelve reinstalando, pero cuando la reinstalación falla a mitad o el bucle vuelve, casi siempre hay un componente inestable en la placa. En cualquier caso, lo primero es poner a salvo lo que hay dentro.
Qué no hacer mientras tanto. No restaures desde el ordenador antes de haberlo consultado: una restauración borra el contenido y, si el problema es de placa, te quedas sin datos y con la avería intacta.
Qué suele ser. Detrás de la misma imagen hay dos escenarios muy distintos. Uno es de sistema —una actualización que se quedó a medias, una partición dañada— y el otro es de placa: alimentación que no llega a levantarse, memoria que no responde, un chip que se calienta y corta. Lo primero que se hace es ponerlo en una fuente de laboratorio y mirar cuánta corriente pide: un teléfono que no consume nada y uno que consume de más no tienen el mismo problema.
Qué no hacer mientras tanto. No hagas un restablecimiento de fábrica ni borres nada desde el modo de recuperación para «romper el bucle»: si la avería es de placa te quedas igual, y encima ya no están las fotos. En un Android el almacenamiento va soldado y cifrado contra ese teléfono en concreto, así que lo que se borre ahí no lo devuelve nadie. Y no lo dejes horas en un cargador rápido a ver si reacciona.
Qué suele ser. Un Mac que no da ninguna señal al pulsar el botón casi nunca es «software». Suele ser alimentación: el cargador, la línea de carga o un componente de la placa que impide que arranque la fuente interna.
Qué no hacer mientras tanto. No pruebes cargadores prestados de origen dudoso ni encadenes reseteos durante horas: si hay un cortocircuito, cada intento calienta el mismo punto. Y si además se ha mojado, no lo enciendas.
Qué suele ser. El Mac enciende pero no encuentra un sistema con el que arrancar. Puede ser el disco, el sistema dañado o, en los Mac con el almacenamiento soldado a la placa, un fallo de la propia placa. Aquí lo urgente no es que arranque: son los datos.
Qué no hacer mientras tanto. No reinstales macOS ni uses Utilidad de Discos para «reparar» o borrar el disco: es la forma más rápida de perder para siempre lo que aún se podía recuperar. Apágalo y no lo enciendas más hasta que alguien mire el disco.
Qué suele ser. Un disco que deja de montar puede tener un fallo lógico —una tabla de particiones dañada tras un apagón, un sistema de archivos que se rompió a media escritura— o uno físico: la electrónica del SSD, celdas agotadas, la mecánica de un disco de platos. Aquí el PC juega a favor, porque el almacenamiento casi siempre va en un módulo aparte y se puede sacar y trabajar fuera del equipo averiado en vez de depender de que arranque. Y lo urgente no es que vuelva el sistema, es lo que hay dentro.
Qué no hacer mientras tanto. No aceptes la reparación automática que ofrece el sistema al arrancar ni lances una comprobación de disco a ver si lo arregla: las dos escriben sobre la unidad y, si debajo hay un fallo físico, escriben justo encima de lo que se podía recuperar. Si te pide formatear, di que no. No instales programas de recuperación en el mismo disco del que quieres recuperar. Y si es un disco de platos y hace clics, desconéctalo y no lo vuelvas a enchufar.
Qué suele ser. Ese clic repetido es el brazo de lectura de un disco mecánico intentando posicionarse y no consiguiéndolo. Es un fallo físico: cada minuto encendido puede estar rayando los platos donde están los datos.
Qué no hacer mientras tanto. No lo enchufes «una vez más» a ver si ahora sí monta, no lo metas en el congelador (ese truco de foro destruye discos) y no le des golpes. Desconéctalo y no lo vuelvas a conectar: cuantas menos vueltas dé, más se puede recuperar.
Qué suele ser. Borrar no suele destruir los datos al instante: marca el espacio como libre. Mientras nadie escriba encima hay muchas posibilidades de recuperarlos; en cuanto se escribe, esas posibilidades caen en picado.
Qué no hacer mientras tanto. No sigas usando ese disco ni ese ordenador, no instales programas de recuperación «gratis» en la unidad afectada (se instalan justo encima de lo que quieres recuperar) y no hagas una copia de seguridad hacia ese disco.
Qué suele ser. El Mac ve el disco pero no entiende su tabla de particiones ni su sistema de archivos. Muchas veces los datos siguen ahí enteros y lo que está dañado es sólo el índice; otras veces hay un fallo físico detrás.
Qué no hacer mientras tanto. No le des a «Inicializar» ni a «Borrar», por muy insistente que sea el aviso: es exactamente lo que pide el sistema y exactamente lo que no hay que hacer. Expúlsalo y desconéctalo.
No encontramos ese síntoma en la lista. Cuéntanoslo con tus palabras y te contestamos.
Contarlo por WhatsAppEsto es una orientación a partir del síntoma, no un diagnóstico: hasta que no se abre el equipo y se mide, nadie puede asegurarte qué tiene. El diagnóstico inicial es gratuito y el presupuesto se cierra antes de tocar nada.
Mac que se queda en el logo o carpeta con interrogante, iPhone en bucle. Si la memoria está sana, se puede extraer aunque el equipo no funcione: es lo primero que comprobamos.
El sistema no reconoce la unidad, pide inicializarla o se desconecta sola. No la formatees ni aceptes reparaciones automáticas: cada intento reduce las opciones.
Archivos eliminados, carpeta vaciada o disco formateado por error. Mientras no se escriba encima, buena parte de los datos sigue ahí.
Equipos mojados o con la placa dañada. En estos casos el trabajo suele ser reparar lo justo de la placa para que la memoria vuelva a ser accesible.
En los Mac con chip Apple y en el iPhone el almacenamiento va soldado y ligado al equipo. Aquí la vía es reparar la placa, no sacar el disco: por eso hace falta microsoldadura.
Discos de copia de seguridad que dejan de responder, memorias que el ordenador no reconoce. También los valoramos.
El iPhone funciona pero no puedes introducir el código ni ver nada. Aquí la vía habitual es reparar la pantalla lo justo para recuperar el acceso y sacar la información.
Una actualización de macOS interrumpida o un reinicio a destiempo pueden dejar el volumen sin montar. En muchos casos los datos siguen ahí y lo que está dañado es la estructura del sistema de archivos.
En un disco mecánico ese sonido indica daño físico. Apágalo y no lo vuelvas a conectar: cada arranque en ese estado puede rayar la superficie donde están tus archivos.
El sistema propone formatear porque no entiende la tabla de particiones, no porque los datos no estén. Aceptar ese formateo es justo lo que conviene no hacer.
El disco de copias monta pero la restauración falla o no encuentra respaldos. Suele ser un problema del contenedor de la copia y a menudo se puede extraer archivo a archivo.
Si tienes la contraseña o la clave de recuperación, el cifrado no es un obstáculo. Si no las tienes, no hay técnica que valga: te lo diremos al entrar en lugar de darte falsas esperanzas.
Álbumes vacíos, miniaturas en gris o una fototeca que ya no abre. Trabajamos sobre una copia del disco para no perder lo que todavía queda en el volumen.
Un disco caído en el conjunto, una reconstrucción a medias o una caja que ya no reconoce las unidades. Se analiza cada disco por separado antes de intentar rehacer el conjunto.
Es la parte más difícil de aceptar, pero es así. Cada arranque de un disco dañado, cada “reparar disco” y cada reinstalación del sistema puede escribir encima justo de lo que queremos rescatar. Si los datos importan, apaga el equipo y tráelo.
Y si se ha mojado, no lo cargues: al aplicar corriente sobre una placa húmeda es cuando se produce el daño de verdad. Lo que sí conviene hacer en la primera hora está en qué hacer si se te ha mojado el móvil.
En los Mac con chip Apple y en todos los iPhone, el almacenamiento va soldado a la placa y cifrado junto a ella. No se puede sacar el chip y leerlo en otro equipo, como sí se hacía con un disco duro de toda la vida. La única vía es devolver la placa a un estado funcional, y eso es microsoldadura pura y dura. Tenerla en casa es la razón de que podamos abordar casos que en otros sitios no se aceptan.
Cuando recuperes tus archivos, monta una copia de seguridad automática: Time Machine en Mac, iCloud o un disco externo en casa. Te ahorrará este mal rato la próxima vez, y siempre hay próxima vez.
Antes de tocar nada hace falta saber de qué tipo de problema hablamos, porque el camino cambia por completo:
Con eso te decimos si lo vemos viable, qué esperamos recuperar y qué coste tiene, antes de que te comprometas a nada.
Conviene decirlo antes: una recuperación no siempre devuelve las cosas ordenadas como estaban. Según el daño, los archivos pueden salir sin sus nombres originales, sin estructura de carpetas o incompletos, y algunos formatos toleran mucho peor que otros que les falte un trozo. Trabajamos siempre sobre una copia de la unidad cuando es posible, para no gastar oportunidades sobre el original, y te enseñamos lo recuperado antes de cerrar el caso.
Un Mac que no da señales de vida y un Mac que arranca pero no encuentra sistema son dos situaciones muy distintas, y la segunda suele terminar mejor. Antes de venir puedes afinar cuál es la tuya con mi Mac no enciende: qué comprobar antes del taller, sin hacer nada que ponga en riesgo los datos.
Pasa a menudo: el aparato ya no vale la pena, pero lo de dentro sí. Son decisiones distintas y conviene separarlas desde el principio, con el mismo razonamiento que usamos en reparar o comprar uno nuevo. Muchas veces el trabajo consiste en rescatar la información y jubilar el equipo el mismo día.
Cada avería es distinta y el precio depende del modelo y del estado real del equipo. El diagnóstico inicial es gratuito y el presupuesto, cerrado antes de tocar nada.
Por WhatsApp, por teléfono o pasándote por el taller. Con la marca, el modelo y qué le pasa ya podemos orientarte.
El diagnóstico inicial es gratuito. Si el síntoma obliga a desmontar y medir la placa, te decimos qué cuesta antes de tocarlo.
Presupuesto cerrado y plazo concreto, antes de tocar nada. Tú decides si adelante o no.
Reparación, montaje y pruebas antes de devolvértelo, con 12 meses de garantía por escrito sobre la pieza y la mano de obra.
5 de 5 estrellas
Super recomendable! Se me rompió el cristal de una de las cámaras traseras de mi iphone 14 pro, apple me pedía 600€ y ellos en un tarde me repararon dos cristales de las 3 cámaras por 70€. Los chicos muy agradables!
5 de 5 estrellas
Estos chicos son increíbles, les doy 5 estrellas porque no se pueden dar más. Cariñosos, profesionales y sin duda buena gente. Ya tengo informático de cabecera :)
5 de 5 estrellas
No BS, just fair price and fast fix. I wish every city i live in has at least one of these trustable places.
5 de 5 estrellas
Amazing service! They saved my laptop and stayed an hour after the closing hours to finish it just so that it would be ready the same day. Amazing people and service
En muchos casos sí. Si la memoria no está dañada, el camino es reparar la placa lo suficiente para que el equipo arranque y poder sacar la información. Es trabajo de microsoldadura y por eso no se hace en cualquier sitio.
No necesariamente, pero cambia el enfoque. Al ir soldado y cifrado con la placa, no se puede sacar el chip y leerlo aparte: hay que devolver la placa a un estado funcional. Es más complejo, y por eso el diagnóstico previo es tan importante.
No formatear, no reinstalar el sistema, no aceptar reparaciones automáticas del disco, no dejar el equipo encendido intentándolo una y otra vez y, si se ha mojado, no cargarlo. Cada intento puede escribir encima de lo que queremos rescatar.
No, y desconfía de quien te lo garantice de entrada. Depende del estado real de la memoria. Lo que sí hacemos es valorarlo primero y decirte con honestidad si lo vemos viable, qué esperamos recuperar y qué coste tiene, antes de que te comprometas a nada.
Tus datos son tuyos. Sólo se accede a lo imprescindible para hacer el trabajo, la información se entrega en el soporte que nos indiques y se borra de nuestros equipos al cerrar el caso.
Depende por completo del caso: no es lo mismo un borrado accidental que una placa con corrosión. Te damos un plazo estimado tras la valoración inicial.
No. El cifrado de Apple está ligado al equipo y sin la contraseña, el código o la clave de recuperación no hay forma legítima de acceder a los datos, y tampoco intentaríamos saltárselo. Preferimos decírtelo al principio: es la respuesta honesta, aunque no sea la que esperas.
En el que nos digas: un disco externo tuyo, una memoria que traigas o uno que te preparemos. Si vas a traer disco, mejor uno vacío y con espacio de sobra, para no arriesgar lo que ya tienes dentro.
Puedes, pero valóralo antes. Ese software escribe en la unidad mientras trabaja y, si hay daño físico, mantener el disco funcionando horas empeora el estado. Si los datos son irremplazables, lo sensato es no tocarlos.
Depende del estado de la memoria y del trabajo que haga falta, así que primero valoramos y después damos precio. Lo que no vas a encontrar aquí es un cobro sorpresa: sabrás el coste y qué esperamos recuperar antes de que autorices nada.
Si están en el almacenamiento del equipo y este se puede leer, entran en lo que se extrae como cualquier otro archivo. Si sólo existían en una copia de iCloud a la que no tienes acceso, el trabajo no está en el equipo sino en tu cuenta, y ahí no podemos ayudar.
Los 12 meses de garantía cubren las reparaciones de hardware que hagamos por el camino, como la placa que haya que dejar operativa. Los datos, en cambio, son un resultado y no una pieza: por eso no prometemos porcentajes de recuperación y te decimos antes qué esperamos encontrar.
Sí. Los discos mecánicos que hay que abrir se manipulan en sala limpia, porque una sola mota de polvo sobre el plato basta para arruinar la superficie donde están tus archivos. No todos los casos la necesitan: en memorias soldadas y en SSD el trabajo es de placa, no de apertura.
No. Ese sonido indica daño mecánico, y cada arranque en ese estado puede rayar la superficie donde están los datos, así que cuantas menos veces se encienda, mejor. Desconéctalo, no pruebes programas de recuperación y tráelo tal cual. Lo valoramos y te decimos qué esperamos poder sacar antes de que autorices nada.
No, pero escríbenos antes por WhatsApp y cuéntanos el caso: qué equipo es, qué pasó y si ya se ha intentado algo. Con eso te decimos qué conviene traer y, sobre todo, qué no hacer mientras tanto, que es donde se pierden más datos.
En muchos casos sí, y es un objetivo distinto de reparar el teléfono: se trata de dejar la placa lo justo operativa para acceder a la memoria y extraer la información. Mientras tanto no lo cargues ni intentes encenderlo, porque con la placa húmeda cada intento puede acabar de romper lo que queda. Cuanto antes llegue, más queda por rescatar.
Reparamos la placa a nivel de chip: no enciende, no carga, sin imagen, bucle.
No enciende, pantalla, batería, teclado, líquidos, ampliación de SSD y RAM.
Pantalla, batería, cámara, conector de carga, daños por agua y cristal trasero.
Cuéntanos qué le pasa y te decimos qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Sin compromiso, y el diagnóstico inicial es gratuito.
4,6 sobre 5 · 138 reseñas en GoogleCarrer de Fontanella, 14, bajos · 08010 Barcelona — pásate por Fontanella 14, junto a Plaça Catalunya