Microsoldadura y placa base
Reparamos la placa a nivel de chip: no enciende, no carga, sin imagen, bucle.
Reparar iPhone
Pantalla rota, batería que no aguanta la mañana, no carga o se ha mojado: lo miramos, te decimos exactamente qué tiene y cuánto cuesta, y tú decides. Estamos en Fontanella 14, a un minuto de Plaça Catalunya.
4,6 sobre 5 · 138 reseñas en GoogleDiagnóstico inicial gratuito · Presupuesto cerrado antes de reparar

Busca el síntoma que más se parezca al tuyo: te decimos hacia dónde suele apuntar, qué conviene no hacer mientras tanto y qué reparación le corresponde.
7 síntomas
Qué suele ser. La mayoría de las veces el conector está lleno de pelusa compactada y el cable no llega a hacer contacto del todo. Cuando no es eso, suele ser el propio conector desgastado o la línea de carga de la placa, y eso se distingue midiendo, no mirando.
Qué no hacer mientras tanto. No hurgues dentro del conector con una aguja ni con un clip: los contactos son de milímetro y se doblan sin que te des cuenta. Y no fuerces el cable en la posición «que funciona», porque cada vez que lo haces castigas un poco más el pin.
Qué suele ser. Si entran llamadas y sigue notificando, el teléfono está vivo: lo que falla es lo que enseña la imagen. Suele ser el panel o su conector, y a veces la línea de retroiluminación de la placa, que deja la pantalla en negro con el móvil funcionando por debajo.
Qué no hacer mientras tanto. No lo dejes cargando y encendido durante días esperando que vuelva la imagen, y sobre todo no aprietes ni tuerzas el chasis para «hacer contacto»: si es un conector suelto, lo único que consigues es rayar la pantalla y castigar la placa.
Qué suele ser. El agua rara vez rompe el iPhone en el momento: lo que hace es empezar a corroer la placa, y el daño avanza durante días. Por eso un móvil que parece que va bien después de mojarse puede fallar dos semanas más tarde.
Qué no hacer mientras tanto. No lo metas en arroz: no seca nada por dentro y encima mete almidón y polvo en los conectores. No lo enciendas ni lo pongas a cargar, que es lo que convierte la humedad en corrosión con corriente, y no lo seques con secador, porque el calor empuja el agua hacia dentro. Apágalo y tráelo cuanto antes.
Qué suele ser. Un iPhone que ni siquiera reacciona al conectarlo suele tener un problema de alimentación en la placa. Muchas veces no es la batería, sino un componente de la línea de encendido, y hasta que no se mide cuánto consume no se puede decir nada.
Qué no hacer mientras tanto. No lo dejes horas conectado a un cargador rápido a ver si «reacciona»: si hay un cortocircuito, esas horas hacen más daño. Y no lo abras en casa para desconectar la batería, porque en un iPhone ese paso está lleno de flexes que se rompen al primer descuido.
Qué suele ser. A veces es cosa del sistema y se resuelve reinstalando, pero cuando la reinstalación falla a mitad o el bucle vuelve, casi siempre hay un componente inestable en la placa. En cualquier caso, lo primero es poner a salvo lo que hay dentro.
Qué no hacer mientras tanto. No restaures desde el ordenador antes de haberlo consultado: una restauración borra el contenido y, si el problema es de placa, te quedas sin datos y con la avería intacta.
Qué suele ser. Las baterías de litio envejecen y pierden capacidad, y cuando además se apaga de golpe al 30 % es que ya no puede dar el pico de corriente que le piden. En Ajustes, Batería, Salud de la batería tienes la primera pista.
Qué no hacer mientras tanto. No compres una batería suelta por internet para que te la monten: las que llegan sin el circuito original dan avisos de pieza no genuina y a veces se hinchan al año. Y si ya está hinchada, deja de cargarla y no la lleves en el bolsillo.
Qué suele ser. Suele aparecer después de un golpe, de un baño o de una apertura anterior. Puede ser la antena, un flex pinzado o el amplificador de señal de la placa, y poniendo la SIM en otro móvil ya se descarta una parte.
Qué no hacer mientras tanto. No te hagas cinco restauraciones ni cambies de operador buscando el fallo: si el módulo de radio está dañado, ningún ajuste lo va a recuperar y sólo pierdes tiempo, y a veces datos.
No encontramos ese síntoma en la lista. Cuéntanoslo con tus palabras y te contestamos.
Contarlo por WhatsAppEsto es una orientación a partir del síntoma, no un diagnóstico: hasta que no se abre el equipo y se mide, nadie puede asegurarte qué tiene. El diagnóstico inicial es gratuito y el presupuesto se cierra antes de tocar nada.
Cristal roto, manchas, líneas verticales, zonas que no responden al tacto o pantalla en negro con el móvil encendido. Transferimos el flex original para que Face ID y True Tone sigan funcionando.
El iPhone se apaga con el 30 %, dura media mañana o el sistema ya avisa de que la salud de la batería está degradada. Es la reparación que más vida da a un iPhone que por lo demás va bien.
Muchas veces no es el conector: es suciedad compactada en el puerto, un cable en mal estado o un problema en la línea de carga de la placa. Lo comprobamos antes de cambiar nada.
Fotos borrosas, motas de polvo dentro del objetivo, cámara que no abre o Face ID que deja de configurarse. Distinguimos entre módulo dañado y avería en placa, que se resuelven de forma distinta.
El agua no rompe el iPhone al instante: lo corroe. Cuanto antes se abre, se limpia con ultrasonidos y se revisa la placa, más posibilidades hay de salvarlo (y de salvar las fotos).
El cristal trasero va pegado con adhesivo curado y no se cambia tirando de él. Se retira con láser o calor controlado para no dañar la carga inalámbrica ni las cámaras.
No te oyen en las llamadas, el sonido suena metálico o el altavoz de arriba no da volumen. Suele ser el módulo, pero conviene descartar un fallo del códec de audio en la placa.
El panel OLED puede dañarse por dentro aunque el cristal parezca entero, o el conector de vídeo perder contacto. Comprobamos primero conector y línea de vídeo en placa: no siempre hace falta pantalla nueva.
Un consumo anómalo puede venir de una app, de una batería en mal estado o de un componente de la placa que trabaja forzado. Medimos cuánto consume el equipo en reposo antes de decidir qué se cambia.
Suele aparecer tras un golpe o una apertura previa. Puede ser el módulo de antena, un flex pinzado o el amplificador de señal en la placa, y sólo midiendo se distingue una cosa de la otra.
Si reinstalar el sistema no lo resuelve, casi siempre hay un componente inestable en la placa. En estos casos lo primero es asegurar los datos y después plantear la reparación.
La bobina de carga inalámbrica va bajo el cristal trasero y se daña con facilidad cuando ese cristal se rompe. Miramos si el fallo es de la bobina, del anillo de imanes o del circuito que la gobierna.
Botón de volumen hundido, interruptor de silencio que no cambia, vibración muda o pantalla que no se apaga al hablar. Casi siempre es un flex, pero conviene descartar su controlador en la placa.
El iPhone carga pero no aparece en el Finder ni en iTunes, o el aviso de confiar en el ordenador no llega a salir. Suele ser la línea de datos del conector, o el conector sucio o dañado, y se comprueba con cable y puerto de referencia antes de tocar nada.
El iPhone dice 'Sin SIM' con una tarjeta que funciona en otro móvil, o la eSIM se queda a medias al activarla. Revisamos el lector, el flex y la línea de la placa antes de dar por perdida la antena.
Tras una caída o una batería hinchada, el marco queda torcido y la pantalla deja de asentar. Enderezar el chasis o sustituirlo es lo que evita que la pantalla nueva vuelva a saltar.
El flash no dispara y la linterna aparece en gris en el centro de control. Suele ser el propio módulo o su línea de alimentación en la placa: se mide antes de cambiar nada.
Nadie repara nada hasta que sabes qué tiene tu iPhone y cuánto cuesta. Lo revisamos, te decimos qué ha fallado, qué implica arreglarlo y qué plazo tiene. Si prefieres no repararlo, te lo devolvemos montado.
Es la forma honesta de trabajar y, de paso, evita la sorpresa clásica del “al abrirlo hemos visto que además…”. Si al abrir aparece algo que no se veía desde fuera —típico en equipos mojados—, paramos y te llamamos antes de seguir.
Te decimos siempre qué componente estamos instalando y con qué garantía sale de aquí. En pantallas de iPhone hay varias calidades en el mercado y no todas se comportan igual con el brillo, el táctil o el consumo de batería: te explicamos la diferencia y eliges tú, sin letra pequeña. Si quieres entender de antemano qué mueve el precio, lo desglosamos en cuánto cuesta cambiar la pantalla de un iPhone.
Un cambio de batería o de pantalla en un iPhone que por lo demás funciona bien casi siempre sale a cuenta: alarga la vida del equipo varios años por una fracción de lo que cuesta uno nuevo. La conversación cambia cuando se juntan varias averías graves en un modelo antiguo. En ese caso te lo decimos claramente, aunque signifique no hacer la reparación. El razonamiento completo, con las tres preguntas que usamos, está en reparar o comprar uno nuevo.
Cuando un iPhone no enciende, no da imagen, no carga de ninguna forma o entra en bucle, muchas veces el problema no es un módulo sino un componente de la placa. Ahí es donde entra nuestro laboratorio de microsoldadura: trabajamos a nivel de chip para recuperar equipos que en otros sitios se descartan.
Y si el objetivo es rescatar las fotos y los mensajes de un iPhone que ya no arranca, mira también recuperación de datos.
Vengas con el síntoma que vengas, la primera ronda es siempre la misma:
Ese diagnóstico inicial es gratuito y te da una respuesta en la mayoría de casos. Cuando la avería obliga a desmontar el equipo y medir la placa con microscopio, eso es un diagnóstico a fondo: tiene coste y te decimos cuánto antes de empezar.
Un iPhone que va lento no siempre está viejo. Cuando la batería se degrada, iOS activa la gestión del rendimiento y limita el procesador para evitar apagados: el teléfono recupera velocidad en cuanto monta una batería sana. Antes de cambiarla comprobamos ciclos, capacidad real y consumo en reposo, porque a veces lo que falla es otra cosa que la vacía. Tienes las señales que conviene mirar en siete señales de que a tu iPhone le toca batería.
El agua no rompe un iPhone en el momento: lo corroe durante los días siguientes. Lo peor que puedes hacer es cargarlo o encenderlo para comprobar si va. Apágalo, no lo cargues y tráelo cuanto antes: abrimos, limpiamos la placa en ultrasonidos y valoramos el daño real antes de dar precio. Los primeros sesenta minutos son los que más pesan, y están explicados paso a paso en qué hacer si se te ha mojado el móvil.
Toda reparación sale del taller con 12 meses de garantía sobre la pieza que montamos y sobre la mano de obra. En un iPhone eso quiere decir que, si la pantalla nueva pierde táctil o empieza a hacer líneas, si la batería se degrada de forma anómala o si el conector vuelve a fallar por la misma causa, lo resolvemos sin coste. Un golpe nuevo o un líquido posterior son daños distintos y no entran, y te lo diremos con la misma claridad con la que te lo contamos ahora.
De algunos de estos modelos hemos escrito aparte, porque tienen una particularidad que conviene saber antes de repararlos: iPhone 8, iPhone X, iPhone 11, iPhone 13 y iPhone 14.
Cada avería es distinta y el precio depende del modelo y del estado real del equipo. El diagnóstico inicial es gratuito y el presupuesto, cerrado antes de tocar nada.
Por WhatsApp, por teléfono o pasándote por el taller. Con la marca, el modelo y qué le pasa ya podemos orientarte.
El diagnóstico inicial es gratuito. Si el síntoma obliga a desmontar y medir la placa, te decimos qué cuesta antes de tocarlo.
Presupuesto cerrado y plazo concreto, antes de tocar nada. Tú decides si adelante o no.
Reparación, montaje y pruebas antes de devolvértelo, con 12 meses de garantía por escrito sobre la pieza y la mano de obra.
5 de 5 estrellas
Super recomendable! Se me rompió el cristal de una de las cámaras traseras de mi iphone 14 pro, apple me pedía 600€ y ellos en un tarde me repararon dos cristales de las 3 cámaras por 70€. Los chicos muy agradables!
5 de 5 estrellas
Estos chicos son increíbles, les doy 5 estrellas porque no se pueden dar más. Cariñosos, profesionales y sin duda buena gente. Ya tengo informático de cabecera :)
5 de 5 estrellas
No BS, just fair price and fast fix. I wish every city i live in has at least one of these trustable places.
5 de 5 estrellas
Amazing service! They saved my laptop and stayed an hour after the closing hours to finish it just so that it would be ready the same day. Amazing people and service
La mayoría de cambios de pantalla se hacen el mismo día si tenemos el recambio de tu modelo en stock. Te confirmamos el plazo exacto al darte el presupuesto, antes de dejarnos el equipo.
No, si se hace bien. Face ID va emparejado a la placa mediante un flex que hay que transferir de la pantalla vieja a la nueva. Si ese paso se salta, Face ID deja de funcionar de forma irreversible. Nosotros lo transferimos siempre.
Desde iOS 12, el iPhone muestra un aviso de 'Pieza desconocida' o pierde el dato de salud de la batería cuando detecta una batería que no está emparejada de fábrica. Es un mensaje informativo: el móvil funciona con normalidad. Te explicamos las opciones antes de reparar.
En las reparaciones habituales (pantalla, batería, conector, cámara) no se toca el almacenamiento y los datos se quedan como están. Aun así, siempre recomendamos hacer copia de seguridad antes de traerlo: es gratis y evita sustos.
Depende de cuánto tiempo lleve y de qué líquido fuera, pero muchos se recuperan. Lo importante es no cargarlo ni intentar encenderlo y traerlo cuanto antes: la corrosión avanza con las horas. Abrimos, limpiamos la placa y valoramos el daño real antes de dar precio.
Sí. Tenemos laboratorio de microsoldadura propio, así que reparamos averías de placa que en la mayoría de sitios se resuelven diciendo que el equipo no tiene arreglo.
12 meses sobre la pieza que montamos y sobre la mano de obra de esa reparación, desde la fecha de la factura. Cubre que el componente falle o que la avería reparada vuelva por la misma causa. No cubre un golpe nuevo ni un líquido posterior, que son daños distintos.
Puedes, pero no sale gratis. Por la grieta entra polvo y humedad hacia el táctil y el panel, los bordes astillados cortan, y una caída pequeña acaba de romper lo que todavía funcionaba. Cuanto antes se cambia, menos probabilidades hay de acabar pagando también el panel.
Con la copia de seguridad hecha y el código de desbloqueo a mano vamos sobrados: el código hace falta para probar Face ID, cámaras y llamadas al terminar. Si prefieres no dejarlo, hacemos esas pruebas contigo delante al recoger el equipo.
Muchas veces sí, pero no siempre. Antes de cambiarla miramos ciclos y capacidad real y medimos el consumo con la pantalla apagada. Si consume de más estando en reposo, el problema no es la batería sino algo que la está vaciando.
Sí, y es más habitual de lo que parece. Lo primero es ver cómo quedó la reparación anterior: tornillos cambiados de sitio, flex pinzados o adhesivo mal colocado explican bastantes averías que parecen nuevas.
No es buena idea. La corrosión avanza aunque el teléfono siga encendido, y es habitual que un equipo mojado funcione días o semanas y falle después, cuando ya se ha comido una pista de la placa. Una limpieza a tiempo sale mucho más barata.
Depende del modelo y de la pieza: una pantalla de un iPhone reciente no está en el mismo orden que la de uno de hace cinco años, y una batería o un conector están en otro distinto. También pesa si la avería es de módulo o de placa, y si hay daños añadidos por un golpe o por líquido. El diagnóstico inicial es gratuito y te damos precio cerrado antes de tocar nada, así que decides con la cifra delante.
Puedes pasarte directamente por Fontanella 14, junto a Plaça Catalunya. Aun así, escribirnos antes por WhatsApp te ahorra viajes: comprobamos si tenemos el recambio de tu modelo y te decimos cómo está el taller. Con el modelo y el síntoma ya podemos orientarte antes de que salgas de casa.
Con una sola avería en un iPhone que por lo demás funciona, reparar casi siempre sale a cuenta: alarga la vida del equipo por una fracción de lo que vale uno nuevo. La cuenta cambia cuando se juntan varias averías serias en un modelo que ya no recibe actualizaciones. Te damos los números reales de tu caso y te lo decimos claro si no lo vemos rentable, aunque eso signifique no hacer la reparación.
Lo más frecuente es suciedad compactada en el fondo del conector, que impide que el cable llegue a hacer contacto. Si no es eso, puede ser el propio conector, un flex dañado o el circuito de carga de la placa. Miramos el puerto con microscopio y medimos con fuente propia cuánta corriente pide el equipo antes de cambiar ninguna pieza.
Reparamos la placa a nivel de chip: no enciende, no carga, sin imagen, bucle.
Fotos y documentos de equipos que no arrancan, discos dañados o borrados.
No enciende, pantalla, batería, teclado, líquidos, ampliación de SSD y RAM.
Cuéntanos qué le pasa y te decimos qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Sin compromiso, y el diagnóstico inicial es gratuito.
4,6 sobre 5 · 138 reseñas en GoogleCarrer de Fontanella, 14, bajos · 08010 Barcelona — pásate por Fontanella 14, junto a Plaça Catalunya